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Dogmas de la Iglesia Católica: qué son y cuándo fueron definidos

Guía católica sobre los principales dogmas de la Iglesia, su fundamento bíblico y los concilios o definiciones pontificias que ayudaron a formularlos solemnemente.

Dogmas

Cuando escuchamos que un dogma fue definido en el año 325, 431, 1854 o 1950, puede surgir una pregunta legítima:

¿La Iglesia creó esa doctrina en ese momento?

La respuesta es no.

Un concilio o un Papa no convierte en verdadera una doctrina que antes era falsa. Cuando la Iglesia define solemnemente un dogma, reconoce, formula con precisión y propone definitivamente una verdad contenida en la Revelación divina.

El Catecismo lo explica así:

«El Magisterio de la Iglesia ejerce plenamente la autoridad que tiene de Cristo cuando define dogmas» (CIC 88).

Por eso, para comprender la historia de los dogmas podemos utilizar este esquema:

Revelación → transmisión apostólica → vida de la Iglesia → controversia → discernimiento del Magisterio → definición dogmática

La definición puede ser posterior; la verdad revelada no comienza en la fecha de la definición.

¿Qué es un dogma?

Un dogma es una verdad revelada por Dios que el Magisterio de la Iglesia propone como divinamente revelada y que, por tanto, debe ser creída con fe divina y católica.

Esto supone tres elementos fundamentales:

  1. Dios es la fuente de la Revelación.
  2. La Revelación fue confiada a la Iglesia y transmitida mediante la Sagrada Escritura y la Sagrada Tradición.
  3. El Magisterio tiene la misión de custodiar, interpretar auténticamente y, cuando es necesario, definir esa verdad.

El Catecismo recuerda que existe una profunda unión entre Escritura, Tradición y Magisterio (cf. CIC 74-100).

Por eso es incorrecto imaginar la historia así:

Concilio → aparece una nueva doctrina.

Es más correcto entenderla así:

Cristo entrega la fe → la Iglesia la vive y transmite → aparece una controversia → la Iglesia precisa qué pertenece verdaderamente a la fe apostólica.

San Judas habla de:

«la fe que ha sido transmitida a los santos de una vez para siempre» (Jud 3).

Los grandes dogmas y definiciones de la historia de la Iglesia

Nota importante: no existe un único catálogo oficial de la Iglesia numerado como “los 44 dogmas”. Existen diversas clasificaciones teológicas y catequéticas. Esta guía presenta las principales verdades dogmáticas y definiciones solemnes que permiten comprender el desarrollo histórico de la doctrina católica.

1. Un solo Dios

¿Qué creemos?

Existe un solo Dios, eterno, creador de todo cuanto existe.

Fundamento bíblico

«Escucha, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor» (Dt 6,4).

Esta verdad pertenece a la Revelación desde el Antiguo Testamento y fue recibida plenamente por el cristianismo.

¿En qué concilio fue proclamada?

No existe un concilio que haya “creado” el monoteísmo cristiano. Los concilios posteriores lo presuponen y lo expresan dentro de sus profesiones de fe.

La Santísima Trinidad

2. Jesucristo es verdadero Dios

Una de las primeras grandes crisis doctrinales fue provocada por Arrio, quien sostenía que el Hijo no era eterno como el Padre, sino una criatura extraordinariamente elevada.

Concilio de Nicea I — 325

La Iglesia confesó que Jesucristo es:

«Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, consustancial al Padre».

La palabra griega fundamental fue homoousios, es decir, de la misma sustancia o naturaleza que el Padre.

Fundamento bíblico

  • Jn 1,1-3
  • Jn 8,58
  • Jn 10,30
  • Jn 20,28
  • Col 2,9

Nicea no convirtió a Jesús en Dios en el año 325. Defendió solemnemente una fe que los cristianos ya profesaban.

3. El Espíritu Santo es verdadero Dios

Concilio de Constantinopla I — 381

Después de Nicea continuaron las controversias, especialmente acerca del Espíritu Santo.

Constantinopla I reafirmó la fe nicena y confesó al Espíritu Santo como:

«Señor y dador de vida».

Fundamento bíblico

  • Mt 28,19
  • Hch 5,3-4
  • 2 Cor 13,13

Nicea y Constantinopla son fundamentales para la formulación de la doctrina trinitaria:

un solo Dios en tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Jesucristo: verdadero Dios y verdadero hombre

4. María es verdaderamente Madre de Dios

Concilio de Éfeso — 431

Aquí encontramos uno de los dogmas marianos más importantes, pero su finalidad inmediata fue proteger la verdad acerca de Jesucristo.

En el contexto de la controversia nestoriana, la Iglesia afirmó la unidad personal de Cristo.

María puede ser llamada:

Theotokos — Madre de Dios.

Esto no significa que María sea anterior a Dios ni que haya originado la naturaleza divina.

Significa que aquel a quien María concibió y dio a luz según la carne es verdaderamente una Persona divina: el Hijo eterno de Dios hecho hombre.

Fundamento bíblico

«¿De dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí?» (Lc 1,43).

También:

  • Lc 1,26-35
  • Jn 1,14
  • Gál 4,4

5. Una Persona y dos naturalezas: la unión hipostática

Concilio de Calcedonia — 451

Las controversias cristológicas continuaron.

La Iglesia llegó a una formulación decisiva:

Jesucristo es una sola Persona, el Hijo eterno de Dios, que posee:

  • verdadera naturaleza divina;
  • verdadera naturaleza humana.

Las dos naturalezas están unidas:

sin confusión, sin cambio, sin división y sin separación.

Esto es lo que la teología denomina unión hipostática.

Cristo no es mitad Dios y mitad hombre.

Tampoco son dos personas viviendo juntas.

Es:

una Persona divina en dos naturalezas completas: divina y humana.

Fundamento bíblico

  • Jn 1,1
  • Jn 1,14
  • Flp 2,6-8
  • Col 2,9
  • Heb 4,15

6. Cristo posee voluntad divina y voluntad humana

Concilio de Constantinopla III — 680-681

El monotelismo sostenía que Cristo poseía una sola voluntad.

La Iglesia afirmó que, correspondiendo a sus dos naturalezas, Cristo posee voluntad divina y voluntad humana, sin oposición entre ellas.

La voluntad humana de Cristo está perfectamente sometida y armonizada con la voluntad divina.

Fundamento bíblico

En Getsemaní Jesús dice:

«No se haga mi voluntad, sino la tuya» (Lc 22,42).

Las imágenes sagradas

7. Es legítima la veneración de las imágenes

Concilio de Nicea II — 787

Durante la crisis iconoclasta algunos cristianos rechazaban las imágenes religiosas.

Nicea II defendió su legítimo uso y veneración.

Aquí debemos hacer una distinción fundamental:

Latría: adoración debida exclusivamente a Dios.

Veneración: honor que puede tributarse a los santos y, de manera relativa, a sus imágenes.

La imagen no es adorada como si el objeto material fuese Dios.

El honor tributado a la imagen se dirige a la persona representada.

Esta distinción es fundamental en la apologética católica.

La Eucaristía

8. Presencia real de Cristo en la Eucaristía

La Iglesia ha creído desde sus orígenes que Jesucristo está verdadera, real y sustancialmente presente en la Eucaristía.

Fundamento bíblico

Jesús dice:

«Esto es mi cuerpo» (Mt 26,26).

Y también:

«Mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida» (Jn 6,55).

Véase además:

  • Mc 14,22-24
  • Lc 22,19-20
  • 1 Cor 10,16
  • 1 Cor 11,23-29

9. La transubstanciación

IV Concilio de Letrán — 1215

La Iglesia utilizó solemnemente el lenguaje de la transubstanciación para expresar el cambio que ocurre en la Eucaristía.

En la consagración:

la sustancia del pan se convierte en el Cuerpo de Cristo y la sustancia del vino en su Sangre, permaneciendo las apariencias sensibles del pan y del vino.

Concilio de Trento — siglo XVI

Trento reafirmó y explicó esta doctrina frente a las controversias surgidas durante la Reforma.

El pecado original

10. La humanidad está afectada por el pecado original

Fundamento bíblico

Especialmente:

Rom 5,12-19.

También:

  • Gn 3
  • 1 Cor 15,21-22

La Iglesia desarrolló esta doctrina especialmente frente al pelagianismo y otras controversias sobre la gracia.

Concilio de Orange II — 529

Fue muy importante para la doctrina de la gracia y la incapacidad del hombre de alcanzar la salvación únicamente por sus propias fuerzas.

Concilio de Trento — 1546

Definió solemnemente diversos aspectos de la doctrina católica sobre el pecado original.

Justificación y gracia

11. Somos salvados por la gracia de Dios

Concilio de Trento — 1547

Frente a las controversias de la Reforma, Trento desarrolló ampliamente la doctrina católica sobre la justificación.

La salvación comienza por iniciativa gratuita de Dios.

«Por gracia habéis sido salvados mediante la fe» (Ef 2,8).

El hombre no puede merecer por sus propias fuerzas la gracia inicial de la justificación.

Sin embargo, movido por la gracia, puede responder libremente y cooperar con ella.

Por eso la doctrina católica evita dos errores:

“Me salvo por mis propias obras” → falso.

“Las obras realizadas en la gracia no tienen ninguna importancia” → también falso.

Santiago enseña:

«La fe, si no tiene obras, está realmente muerta» (St 2,17).

Los siete sacramentos

12. Los sacramentos de la Nueva Ley son siete

Concilio de Trento — 1547

Trento enseñó solemnemente que los sacramentos de la Nueva Ley son siete:

  1. Bautismo
  2. Confirmación
  3. Eucaristía
  4. Penitencia o Reconciliación
  5. Unción de los enfermos
  6. Orden sacerdotal
  7. Matrimonio

Los sacramentos no son simples símbolos humanos: son signos eficaces de la gracia, instituidos por Cristo y confiados a la Iglesia.

Cf. CIC 1131.

El purgatorio

13. Existe una purificación después de la muerte

La Iglesia enseña que quienes mueren en gracia y amistad con Dios, pero todavía necesitan purificación, pasan por una purificación final.

Esto es lo que llamamos purgatorio.

Fundamento bíblico

Uno de los textos clásicos es:

2 Mac 12,43-46.

También se relaciona con:

  • Mt 12,32
  • 1 Cor 3,12-15

Definiciones importantes

Lyon II — 1274

Concilio de Florencia — siglo XV

Concilio de Trento — siglo XVI

¿Qué NO es el purgatorio?

No es una segunda oportunidad para convertirse después de morir.

Quienes están en el purgatorio ya pertenecen a los salvados.

Es una purificación final antes de entrar plenamente en la visión de Dios.

Cf. CIC 1030-1032.

La visión beatífica

14. Los santos contemplan a Dios cara a cara

Papa Benedicto XII — 1336

Mediante la constitución Benedictus Deus, Benedicto XII enseñó solemnemente que las almas de los justos, una vez plenamente purificadas, contemplan la esencia divina.

San Pablo había escrito:

«Ahora vemos como en un espejo, confusamente; entonces veremos cara a cara» (1 Cor 13,12).

Dogmas marianos

15. Virginidad perpetua de María

La Iglesia confiesa a María como:

siempre Virgen — Aeiparthenos.

Es decir:

  • virgen antes del parto;
  • virgen en el parto;
  • virgen después del parto.

Esta doctrina pertenece a la antigua fe de la Iglesia y fue afirmada en diversos testimonios magisteriales.

Sínodo de Letrán — 649

Bajo el papa san Martín I se formuló explícitamente la virginidad perpetua de María.

Precisión histórica: el Sínodo de Letrán de 649 no pertenece a la lista tradicional de los 21 concilios ecuménicos de la Iglesia Católica.

16. Inmaculada Concepción

Papa Pío IX — 1854

El 8 de diciembre de 1854, mediante la bula Ineffabilis Deus, el papa Pío IX definió solemnemente que María:

desde el primer instante de su concepción fue preservada inmune de toda mancha de pecado original por singular gracia y privilegio de Dios, en atención a los méritos de Jesucristo.

Atención

La Inmaculada Concepción no es la concepción virginal de Jesús.

Se refiere a María.

María también necesitó la salvación de Cristo, pero fue redimida de una manera singular: preservada del pecado original en previsión de los méritos de Cristo.

Cf. Lc 1,28; CIC 490-493.

17. Asunción de María

Papa Pío XII — 1950

El 1 de noviembre de 1950, mediante la constitución apostólica Munificentissimus Deus, Pío XII definió solemnemente que:

María, terminado el curso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial.

Este es un excelente ejemplo para comprender que no todos los dogmas fueron definidos por un concilio.

Algunos fueron definidos solemnemente por el Romano Pontífice.

El Papa y la infalibilidad

18. Infalibilidad del Romano Pontífice

Concilio Vaticano I — 1870

La constitución dogmática Pastor Aeternus definió las condiciones de la infalibilidad del Romano Pontífice cuando enseña ex cathedra.

Esto ocurre cuando el Papa:

  • actúa en cuanto pastor y doctor de todos los cristianos;
  • ejerce su suprema autoridad apostólica;
  • define una doctrina referente a la fe o las costumbres;
  • pretende que sea sostenida definitivamente por toda la Iglesia.

¿Significa que el Papa nunca se equivoca?

No.

La infalibilidad no significa que todas las palabras del Papa sean infalibles.

Una entrevista, una conversación privada, una opinión personal e incluso cualquier homilía por el mero hecho de ser pronunciada por un Papa no se convierte automáticamente en una definición ex cathedra.

Cf. CIC 891.

Resurrección de los muertos

19. Todos los hombres resucitarán

La resurrección corporal pertenece al corazón de la fe cristiana.

Jesús enseña:

«Llega la hora en que todos los que estén en los sepulcros oirán su voz» (Jn 5,28).

San Pablo dedica buena parte de 1 Corintios 15 a esta verdad.

La Iglesia la profesa en el Credo:

«Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro».

No se trata simplemente de la supervivencia del alma.

La esperanza cristiana incluye la resurrección del cuerpo.

Segunda venida y juicio

20. Cristo volverá gloriosamente

La Iglesia confiesa:

«Y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin».

Fundamento bíblico

  • Mt 25,31-46
  • Hch 1,11
  • 1 Tes 4,16-17
  • Ap 22,20

La segunda venida de Cristo, la resurrección, el juicio y la consumación definitiva del Reino pertenecen al núcleo de la esperanza cristiana.

Línea del tiempo de las grandes definiciones

| Año | Concilio / Papa | Tema principal | |||| | 325 | Nicea I | Divinidad del Hijo; consustancial al Padre | | 381 | Constantinopla I | Divinidad del Espíritu Santo; fe trinitaria | | 431 | Éfeso | María Theotokos; unidad personal de Cristo | | 451 | Calcedonia | Una Persona de Cristo en dos naturalezas | | 680-681 | Constantinopla III | Dos voluntades en Cristo | | 787 | Nicea II | Legitimidad de la veneración de imágenes | | 1215 | Letrán IV | Formulación sobre la transubstanciación | | 1274 | Lyon II | Purificación después de la muerte | | 1336 | Benedicto XII | Visión beatífica | | 1439 | Florencia | Enseñanzas sobre purgatorio y otras cuestiones doctrinales | | 1545-1563 | Trento | Sacramentos, Eucaristía, justificación, pecado original, purgatorio, canon | | 1854 | Pío IX | Inmaculada Concepción | | 1870 | Vaticano I | Primado e infalibilidad del Romano Pontífice | | 1950 | Pío XII | Asunción de María |

¿Por qué aparecen tantos dogmas después de una herejía?

Al observar la historia encontramos frecuentemente este proceso:

HEREJÍA O CONTROVERSIA → DEBATE → CONCILIO → DEFINICIÓN

Esto puede dar la impresión equivocada de que las herejías provocaron la creación de nuevas creencias.

No fue así.

Un ejemplo: Arrio

Los cristianos adoraban a Cristo antes del año 325.

Arrio cuestionó la comprensión de su divinidad.

Entonces la Iglesia tuvo que precisar:

El Hijo es consustancial al Padre.

Por eso:

La herejía no crea el dogma; obliga a la Iglesia a expresar con mayor precisión la verdad recibida.

Podemos verlo en la historia cristológica:

Arrio
↓
¿Es Cristo verdaderamente Dios?
↓
Nicea — 325
↓
Verdadero Dios de verdadero Dios

Luego:

Controversia nestoriana
↓
¿Cómo se relacionan en Cristo lo divino y lo humano?
↓
Éfeso — 431
↓
Una única Persona; María es verdaderamente Theotokos

Luego:

Nuevas controversias cristológicas
↓
¿Cómo están unidas la humanidad y la divinidad?
↓
Calcedonia — 451
↓
Una Persona, dos naturalezas

La doctrina se expresa cada vez con mayor precisión, pero la Revelación sigue siendo la misma.

¿Puede aparecer hoy una nueva Revelación que cambie los dogmas?

No.

La Iglesia enseña que la Revelación pública alcanzó su plenitud en Jesucristo y quedó definitivamente entregada en la época apostólica.

El Catecismo afirma:

«No hay que esperar ya ninguna revelación pública antes de la gloriosa manifestación de nuestro Señor Jesucristo» (CIC 66).

Esto no significa que la Iglesia deje de profundizar.

Puede crecer la comprensión de la Revelación, formularse con mayor precisión una doctrina y producirse un auténtico desarrollo doctrinal.

Pero ese desarrollo no puede contradecir la fe apostólica.

Entonces, ¿la Iglesia inventó los dogmas?

No.

Esta es quizá la idea más importante de todo este artículo.

Cuando Nicea declaró que Cristo es verdadero Dios, Cristo no comenzó a ser Dios en el año 325.

Cuando Éfeso proclamó a María como Theotokos, María no comenzó a ser Madre de Dios en el año 431.

Cuando Pío IX definió la Inmaculada Concepción, María no se volvió inmaculada en 1854.

Cuando Pío XII definió la Asunción, María no fue llevada al cielo en 1950.

La fecha indica la definición solemne, no el nacimiento de la verdad revelada.

Podemos resumirlo así:

El dogma no cambia la Revelación; protege nuestra comprensión de la Revelación.

Una imagen para comprenderlo

Imaginemos una fotografía antigua.

La fotografía siempre ha contenido determinados detalles, pero algunos no se distinguen con claridad.

Al aumentar la resolución podemos ver mejor aquello que ya estaba en la fotografía.

Algo semejante sucede con el desarrollo doctrinal.

La Iglesia no agrega una nueva Revelación a la depositada por Cristo, sino que, asistida por el Espíritu Santo, comprende y formula cada vez con mayor precisión el depósito de la fe.

Por eso san Vicente de Lerins, en el siglo V, explicaba que puede existir un verdadero progreso en la comprensión de la doctrina cristiana, pero debe ser crecimiento de la misma fe, no transformación en algo diferente.

Conclusión

La historia de los dogmas no es la historia de una Iglesia que fue inventando creencias a través de los siglos.

Es la historia de una Iglesia que recibió un tesoro y tuvo que custodiarlo, defenderlo, explicarlo y transmitirlo.

Jesús prometió a sus Apóstoles:

«Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa» (Jn 16,13).

Por eso podemos contemplar la historia de esta manera:

Cristo revela
↓
los Apóstoles reciben
↓
la Iglesia transmite
↓
surgen preguntas y controversias
↓
el Magisterio discierne
↓
los concilios y el Papa definen cuando es necesario
↓
la misma fe apostólica continúa siendo transmitida

No es una fe diferente en cada siglo.

Es la misma fe comprendida, formulada y defendida cada vez con mayor precisión.

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Fuentes

  • CatecismoCatecismo de la Iglesia Católica (CIC) — CIC 88

    «El Magisterio de la Iglesia ejerce plenamente la autoridad que tiene de Cristo cuando define dogmas.»

    Fundamenta la naturaleza del ejercicio del Magisterio al definir un dogma, base de todo el artículo.

  • BibliaEvangelio según san Lucas — Lc 1,43

    «¿De dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí?»

    Fundamento bíblico usado para respaldar el dogma de María como Madre de Dios (Theotokos), definido en Éfeso (431).

  • BibliaEvangelio según san Lucas — Lc 22,42

    «No se haga mi voluntad, sino la tuya.»

    Texto usado para mostrar la voluntad humana de Cristo sometida a la divina, base del dogma definido en Constantinopla III.

  • BibliaEvangelio según san Mateo (Mt) — Mt 26,26

    «Esto es mi cuerpo.»

    Fundamento bíblico de la presencia real de Cristo en la Eucaristía.

  • BibliaEvangelio según san Juan (Jn) — Jn 6,55

    «Mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida.»

    Refuerza el fundamento bíblico de la presencia real eucarística.

  • BibliaPrimera carta a los Corintios — 1 Cor 13,12

    «Ahora vemos como en un espejo, confusamente; entonces veremos cara a cara.»

    Citado como fundamento paulino de la visión beatífica definida por Benedicto XII en 1336.

  • BibliaEvangelio según san Juan (Jn) — Jn 5,28

    «Llega la hora en que todos los que estén en los sepulcros oirán su voz.»

    Fundamento bíblico de la resurrección corporal de los muertos.

  • BibliaEvangelio según san Juan (Jn) — Jn 16,13

    «Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa.»

    Sostiene que el Espíritu guía a la Iglesia en la comprensión progresiva, pero no nueva, de la Revelación.

  • CatecismoCatecismo de la Iglesia Católica (CIC) — CIC 66

    «No hay que esperar ya ninguna revelación pública antes de la gloriosa manifestación de nuestro Señor Jesucristo.»

    Fundamenta que la Revelación pública concluyó con la época apostólica, clave para explicar por qué los dogmas no son doctrinas nuevas.

  • BibliaDeuteronomio — Dt 6,4

    «Escucha, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor.»

    Fundamento veterotestamentario del monoteísmo confesado por el cristianismo.

  • BibliaCarta a los Colosenses — Col 2,9

    «En él reside toda la plenitud de la divinidad corporalmente.»

    Fundamento bíblico de la divinidad de Cristo, citado junto a Nicea y la unión hipostática.

  • BibliaCarta a los Efesios — Ef 2,8

    «Por gracia habéis sido salvados mediante la fe.»

    Fundamento bíblico de la doctrina tridentina sobre la justificación por gracia.

  • BibliaCarta de Santiago — St 2,17

    «La fe, si no tiene obras, está realmente muerta.»

    Equilibra la doctrina de la justificación por gracia con la necesidad de las obras.

  • BibliaCarta de Judas — Jud 3

    «la fe que ha sido transmitida a los santos de una vez para siempre»

    Fundamenta que la Revelación fue entregada de una vez en la época apostólica, no ampliada después.

  • BibliaHechos de los Apóstoles — Hch 5,3-4

    «¿Por qué ha llenado Satanás tu corazón...? No has mentido a los hombres, sino a Dios.»

    Citado como fundamento bíblico de la divinidad del Espíritu Santo, definida en Constantinopla I.

  • BibliaSegunda carta a los Corintios — 2 Cor 13,13

    «La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros.»

    Fórmula trinitaria paulina citada como fundamento bíblico de la divinidad del Espíritu Santo.

  • BibliaPrimera carta a los Tesalonicenses — 1 Tes 4,16-17

    «El Señor mismo, a la orden dada por la voz de un arcángel y por la trompeta de Dios, bajará del cielo.»

    Fundamento bíblico de la segunda venida de Cristo.

  • BibliaApocalipsis — Ap 22,20

    «Sí, vengo pronto. Amén; ven, Señor Jesús.»

    Fundamento bíblico de la esperanza en la segunda venida de Cristo.

  • BibliaGénesis — Gn 3

    «Relato de la caída de Adán y Eva.»

    Narrativa del origen del pecado original, base de la doctrina definida en Trento y Orange II.

  • BibliaCarta a los Romanos — Rom 5,12-19

    «Así como por un solo hombre entró el pecado en el mundo... así también por la justicia de uno solo vino a todos los hombres la justificación que da vida.»

    Fundamento paulino central de la doctrina del pecado original.

  • BibliaHechos de los Apóstoles — Hch 1,11

    «Este Jesús, que ha sido tomado de entre vosotros y llevado al cielo, vendrá de la misma manera que le habéis visto ir al cielo.»

    Fundamento bíblico de la segunda venida gloriosa de Cristo.

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